domingo, 19 de agosto de 2012

PALESTINA: El Ramadan, un año más, bajo ocupación


El Ramadán ha terminado. Y ha sido intenso, porque esta vez ha caído en el mes de agosto: los ayunos son más largos porque la luz diurna dura más, y el calor hace más tortuoso el hecho de no poder beber nada. Y ni siquiera se pueden apaciguar los nervios fumando un cigarro, hasta el atardecer.
Los musulmanes acogen a sus familias, vecinos, amigos, para cenar, o como los musulmanes dicen, “desayunar”; invitaciones que luego tienen que ser devueltas. Incluso algunas familias cristianas invitan al “fetar” a amigos musulmanes.
Aunque el Ramadan, como casi todo por estas tierras, también tiene contradicciones. Quizá por los ánimos caldeados que provoca el no poder comer durante el día, los crímenes y peleas se multiplican, así como el precio de vegetales y carnes. Además, se compra y consume el triple de comida que durante el resto del año.
N y S son dos madres de 35 y 36 años con tres y dos hijos respectivamente, que trabajan en una oficina de contabilidad. La primera cumple el Ramadán de manera personal, evitando las invitaciones para no tener que devolverlas y continuando con su vida normal. La segunda, en cambio, se apunta a todo. El martes pasado fue la Noche del Destino, que recuerda el momento en que el Corán le comenzó a ser revelado a Mahoma. Los musulmanes se congregan en la explanada de las mezquitas, en Jerusalén, y pasan la noche allí. S se dispuso a salir de Ramala a Jerusalén con sus hijos, de seis y cuatro años. Ella tiene un permiso para ir a Jerusalén debido a su trabajo, no así su marido y sus hijos. Consiguió gestionar un permiso para su marido, pero al parecer su hija de seis años era una amenaza para la seguridad y se lo denegaron. “Antes, todos los menores de 16 años podían entrar en Jerusalén sin permisos, pero me informaron de que ahora las normas han cambiado”, cuenta. Así pues, decidió ir a Jerusalén con su hijo, y cuando por fin consiguió cruzar el abarrotado cruce de Qalandia, que separa Ramala de Jerusalén, el soldado que lo custodia cerró la puerta metálica de un portazo, golpeando en la espalda a su hijo. “Debía ser una noche especial, pero en vez de eso mi hijo se pasó toda la noche llorando”.
Pocas horas más tarde, H, conductor de 45 años, trataba de cruzar por el mismo paso hacia Jerusalén con sus dos hijos de 5 y 7 años. A pesar de que vive normalmente en Ramala, posee el permiso de residencia permanente en Jerusalén, por lo que ni él ni sus hijos necesitan permisos especiales para entrar y salir, aunque igualmente deben cruzar el check point. “Justo cuando llegábamos a la última puerta metálica, alguien que se cansó de esperar lanzó una botella a un soldado, así que la puerta se cerró delante de nosotros y la gente empezó a empujarnos contra ella. Mis hijos empezaron a llorar y yo le chillé al soldado israelí: “Oye, soy de Jerusalén, déjame pasar, mis hijos se están ahogando aquí”. La respuesta del soldado: “¿Te parece que me importa?”
Muchos otros han dejado de ayunar, aunque procuran no comer delante del resto o directamente fingen que ayunan para que nadie les mire mal. Las normas sociales son a veces más importantes que las religiosas. “Yo ya no ayuno porque el Ramadán ya no es lo que era, ha perdido su significado”, reconoce por lo menos O, retirado de 65 años que luchó con la OLP en Jordania en los 60. “El sentido del Ramadán es acordarse de los pobres y empatizar con ellos; cuando yo era joven dábamos al vecino aquello que le faltaba para preparar su fetar: si yo tenía una huerta de lechugas y mi vecino no, yo le daba mis lechugas, y él me daba otra cosa que yo no tuviera. Ahora se encargan grandes comilonas a los restaurantes.” Yo le cuento que en Egipto los vecinos preparaban una mesa en la calle y la llenaban de comida para que aquellos que no tenían qué llevarse a la boca pudieran comer de ella. Pero no le convence: “¿Por qué no invitar directamente al pobre a comer en casa con la familia? Eso es lo que hacíamos nosotros hace mucho tiempo.” O es un nostálgico: “El ayuno lo comenzaron a hacer las tribus anteriores a Mahoma; lo hacían durante una semana, cada tribu en su propio momento del año. Pero Mahoma unió a los musulmanes e hizo que todos cumplieran el Ramadan a la vez y durante un mes. Ya ha perdido todo el significado.”
Los cristianos, por su parte, también se alegran de que el Ramadan haya terminado. Ellos comen y beben normalmente, pero lo que pasa a su alrededor les afecta. “Ya tenía ganas de que acabase. Siempre evitamos comer delante de ellos y yo trabajo todo el día en una oficina llena de musulmanes”, cuenta W. “A veces les pregunto si están ayunando, para comer o beber agua en otro sitio, y me contestan medio enfadados que por supuesto, y luego cuando nos quedamos solos algunos vienen y me piden un cigarro. Eso por no hablar de los atascos y embotellamientos de los checkpoints que hay cada dos por tres cuando los musulmanes se desplazan en masa de un sitio a otro para sus celebraciones.” “Ya llegará la Navidad o la Semana Santa y les molestaréis vosotros a ellos”, le respondo. “¡Eso si me dan un permiso para cruzar a Jerusalén!” me contesta él.
Por de pronto, el Ramadan ha terminado y todo ha vuelto a la normalidad, si es que al día a día palestino se le puede llamar así. 

viernes, 17 de agosto de 2012

PALESTINA: Mi casera: "Mejor nos iría si nos fuésemos con Jordania"


El apartamento donde vivo, una parte baja de una casita de dos pisos, no tiene lavadora, así que mi casera, que vive en el piso superior, se ofreció desde el principio a hacerme las coladas en la suya. La verdad es que me cuida como a una hija. Ayer subí a darle la ropa; la metimos en la lavadora y, aprovechando que ya estaba cayendo el sol y que corría una brisa fresca (poco corriente por estas fechas), me invitó a un cigarro en su terraza. Así que allí nos sentamos y nos pusimos a charlar, con el valle que lleva a Belén a nuestros pies, un paisaje natural, sereno, que inspiraría tranquilidad de no ser por la carretera de colonos que parte los campos de olivos en dos y el asentamiento israelí de Har Homa, que separa Belén de Jerusalén.


En el medio, la carretera de colonos. A la derecha, arriba, 
el asentamiento israelí. A la izquierda, arriba, Belén


Mi casera es palestina cristiana. Trabaja como profesora de niños en una escuela pública en Belén, está casada con un experto en antigüedades y tiene un hijo de 26 años. Empezamos hablando del tiempo (muy recurrente en todas las culturas), y al rato me pregunta si voy a estar aquí durante las elecciones palestinas de octubre. Le contesto que no me creo que vaya a haber elecciones, porque las llevan anunciando tres años y luego nunca pasa nada. Ella no insiste; en vez de ello tuerce el gesto en señal de resignación. “¿Qué más da? Los palestinos ya no interesamos a nadie, la gente en el mundo está harta de oír hablar sobre nosotros.” Y lo cierto es que la euforia derivada del discurso del presidente Mahmud Abbas en la Asamblea de Naciones Unidas el pasado año, cuando pidió el estatus de estado para Palestina, duro muy poco, y un año después los palestinos se dan cuenta de que no sirvió para nada, como casi todo lo que emprenden, y que la comunidad internacional se ha vuelto a olvidar de ellos.
“Un momento, voy dentro a apagar la tele que no está el precio de la electricidad como para hacer excesos”. Cuando vuelve, me pregunta: “¿Cuánto crees que pago al mes de electricidad?” Yo no tengo la menor idea porque la electricidad va incluida en el precio de mi apartamento. Me contesta: “Entre 500 y 600 shekeles al mes” -equivalente a entre 100 y 120 euros al mes-. Y me explica:
“En Palestina, por la ocupación, no podemos generar nuestra propia electricidad. Existe una compañía palestina pero compra la electricidad a las compañías israelíes, lo cual es uno de los motivos por los que la electricidad es tan cara. Pero la otra es que hay dos grupos de población que no pagan la electricidad: los refugiados, que hasta cierto punto puede tener su sentido, y los gobernantes y principales instituciones del país (lo que llaman “sulta”, que incluye gobernantes, políticos, policía, etc...). El primer ministro Salam Fayyad, con su plan económico, sube los impuestos de todo y además nos hace cargar con su banda de ladrones. La Sulta gasta 120 millones de shekels al mes (cerca de 24 millones de euros) en electricidad. ¿Y quién paga ese dinero? La gente como yo, que no vive en palacios ni tiene coches lujosos.”
La entiendo, y le digo que la corrupción está en todas partes, que España puede ser un país europeo pero también está lleno de ladrones con corbata y maletín que encuentran su propia manera europea de robar. Y me contesta: “Sí, pero España es grande, y Palestina es pequeña. Todo el mundo sabe todo de todos y la gran mayoría de la gente charla sobre estas cosas en las calles.” “Y además”, añade acercándose y bajando el tono de voz, “los palestinos no son tontos. Estamos mejor educados que en cualquier otro país de Oriente Medio y todos entendemos perfectamente lo que pasa. Todo el mundo tiene una idea clara quién nos está gobernando.”
La lavadora termina y vamos a por la ropa para tenderla. Cuando entramos en casa, el aparato de aire acondicionado que se ha comprado hace poco está encendido. “¿Cómo? ¡Pero si lo había apagado! ¡Ya es la segunda vez esta semana que se me enciende solo!” Lo apaga a toda prisa y bromeamos: “Habrá sido Salam Fayyad, que lo enciende a escondidas cuando no estás para que gastes electricidad.”
Salimos de nuevo afuera y, mientras tendemos, le digo cortésmente que ya llegará el día en que podrán gestionar sus propias cosas, que la vida da muchas vueltas. Y me dice: “Mejor nos iría si nos fuésemos con Jordania y Gaza se fuese con Egipto”. Yo, un poco sorprendida, pues no he escuchado muchas veces esta idea, le pregunto: “¿Y qué pasa con Palestina?” Ella reflexiona un momento y luego dice: “Jordania tomaría el control de Cisjordania y Egipto el de Gaza, pero todos seguiríamos siendo palestinos. Es la única forma que se me ocurre a estas alturas de quitarnos de encima de un plumazo a los israelíes y a nuestros gobernantes.” La verdad es que los palestinos acumulan ya mucha frustración, y al oír esto pienso en varios amigos míos que están buscando la forma de irse a trabajar a cualquier otro país como sea. No me extrañaría encontrarme más opiniones sorprendentes y hasta ahora poco corrientes, como esta. 
Terminamos de tender y le suena el teléfono. Es su madre, que avisa que viene de visita. Le dejo hablando con ella y me vuelvo a mi apartamento. Desde la tele, el canal de la BBC anuncia la legalización de tres nuevos asentamientos israelíes. 

lunes, 11 de junio de 2012

PALESTINA: Ex soldado israelí arrestado por irse a vivir a un campo de refugiados palestino. Pide la ciudadanía palestina


André Pshenichnikov, de 23 años, es israelí. Pero ya no quiere seguir siéndolo. Tras pasar tres años de servicio obligatorio en el ejército y uno y medio más como militar de carrera, concluyó que “Israel es el representante de los intereses del poder de Occidente en el Medio Oriente y que el sionismo hizo un uso cínico de la fe judía”. El joven, que nació en Tayikistán, pasó su infancia en Rusia y llegó con su familia a Israel cuando tenía trece años, decidió tomar contacto con los palestinos, para lo cual se mudó al campo de refugiados de Deheishe, en Belén.
                Tras dos meses entre palestinos, fue arrestado hace dos semanas por el ejército israelí y detenido durante ocho días en la estación de policía del asentamiento de Kiryat Arbaa, cercano a Hebrón. El cargo del que se le acusa, penetrar en área “A” (de control palestino), algo que los israelíes tienen prohibido según las órdenes militares, pero que no impide que las tropas hebreas sí lo hagan a sus anchas en cuanto deciden arrestar a un palestino (o, en este caso, un israelí). André aprovechó para decir a sus interrogadores que “quiere romper todos los lazos con Israel, renunciar a su nacionalidad israelí y obtener una ciudadanía palestina en su lugar.” Finalmente fue puesto en libertad bajo condiciones restrictivas y se le prohibió entrar en áreas "A" a la espera del procedimiento judicial en su contra.
En el Tribunal de Magistrados de Jerusalén y el Tribunal del Distrito, los representantes de la fiscalía afirmaron que  Pshenichnikov se había unido al Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) y, aunque expresó su simpatía por la facción y su apoyo a la resistencia palestina, finalmente el cargo fue retirado. Durante el juicio, André afirmó que no reconoce la legitimidad del gobierno israelí y su sistema judicial y que no aceptará ninguna sentencia.
                André se ha ido liberado con gran cantidad de condiciones restrictivas, aunque esta misma noche (11-6-12) se va por dos meses a Europa. En el campo de refugiados de Deheishe le esperarán hasta que vuelva. 

jueves, 3 de mayo de 2012

EGIPTO. Heba Kotb: "Hablemos sobre sexo" en Oriente Medio


En 2007 entrevisté a la sexóloga Heba Kotb, la primera presentadora de un programa sobre sexo en Oriente Medio y después seguí su historia hasta 2009. La entrevista fue publicada en dos periódicos. Recientemente quise saber si la doctora seguía dirigiendo un programa de televisión un lustro después de su debut y descubrí que, tras saltar de cadena en cadena en cada una de sus cinco temporadas en antena, ahora dirige un programa en el canal Al Tahrir con el que le va muy bien. Aquí recupero un pequeño extracto de aquella entrevista, que sigue conteniendo las ideas que la doctora explica en sus programas.




(Heba Kotb en su oficina de El Cairo. Foto. EJ)


“El sexo es un regalo de Alá”

El primer programa de la doctora Heba Kotb en 2007, La gran Charla, en el canal Al Mehwar,  cosechaba ya grandes índices de audiencia y recibía cerca de 70.000 mensajes de móvil cada sábado. Tras saltar de cadena en cadena durante cinco temporadas, el que actualmente dirige en el canal Al Tahrir supera estos números. La sexóloga ha sido invitada a programas especializados de Oriente Medio y a los shows más conocidos del mundo. Siempre desde una perspectiva islámica, y cubierta con un hiyab (velo) la presentadora no duda en tratar temas tan controvertidos en la sociedad árabe como el sexo oral, la masturbación o las fantasías sexuales e insiste en que “el Islam tiene una visión muy avanzada del sexo”.

¿Qué encontró en el Corán? ¿Qué es lo que explica sobre sexo?
En el Corán hay muchas explicaciones y datos que son científica, física y psicológicamente demostrables hoy en día. Como científica, me quedé asombrada cuando lo leí. Habla también sobre el derecho a la satisfacción de la mujer, la importancia de los preliminares, la delicadeza con la que el hombre debe tratar a su mujer... Debe respetarla, asegurarse de que se encuentra cómoda y hacer lo mejor para ella. Estas son las claves para que una mujer se sienta cómoda y confiada en la relación sexual. El Corán tiene una idea muy avanzada sobre los géneros; mi marido trabaja, pero yo también, puedo vestir como quiera, gano mi propio dinero, voy al gimnasio a hacer ejercicio... No hay nada que esté especialmente prohibido por ser una mujer musulmana o por llevar velo.
No es la visión que occidente tiene sobre el Islam ni lo que muchas veces se ve sobre el terreno en multitud de lugares árabes tradicionales.
Esto no tiene nada que ver con el Islam. Por ejemplo, esas mujeres que van con el traje negro y la cara tapada y que andan varios metros detrás de sus maridos; eso no es Islam, es sólo cultura anterior al Islam. Pasa en todas las civilizaciones. No se debe creer que lo que hacen los musulmanes es lo que dice el Islam que hagan. Ellos cometen errores. Me voy a ir al ejemplo contrario: yo, como musulmana, puedo ir a España, que es un país de mayoría cristiana, ver que todo el mundo practica el sexo libre y decir: “¡Vaya, practican sexo libre! ¿Esto es el cristianismo? ¡Qué religión tan horrible!” Sin embargo, la religión cristiana no permite el sexo libre. Y eso es extrapolable a todo, porque si todas las religiones funcionasen al 100%, no habría problemas en el mundo.
¿Cuándo es el sexo pecado, según el Islam?
El sexo fuera del matrimonio es un pecado, pero en ningún caso dentro del matrimonio. A veces existe un problema educativo. En nuestra cultura, la virginidad de las mujeres se protege muchísimo y, algunas veces, los padres tienen miedo de que sus hijas hagan algo malo y les previenen todo el tiempo: “No hagas esto que es malo, ten cuidado con aquello porque está prohibido...”. Por eso, algunas mujeres llegan a interiorizar la idea del sexo como un pecado. Eso se convierte en un condicionamiento operante y, cuando esa mujer se casa, se vuelve una persona muy tímida y se siente culpable cada vez que hace el amor. Traté a una mujer que me decía que cada vez que practicaba sexo con su marido miraba todo el tiempo a la puerta, porque creía que alguien iba a entrar y les iba a castigar. Pero dentro del matrimonio, por supuesto que es algo maravilloso. Alá nos creó con este cuerpo y, por tanto, con la capacidad de disfrutar y de sentir placer; el sexo es un regalo de Alá.



                                    (Parejas en el parque Al Azhar, El Cairo. Fotos: Martín Molinero)





¿Cuáles son las preguntas más frecuentes?
La eyaculación precoz masculina y los problemas de la mujer para alcanzar el orgasmo. En todas partes los problemas son los mismos.
¿El Islam acepta también el sexo por placer, sin fines reproductivos?
Por supuesto que sí, siempre que sea dentro del matrimonio. Todas las religiones divinas tienen el mismo mensaje, y unas se completan a otras. En la época de Jesucristo había una gran falta de espiritualidad y él llegó para resaltarla y traerla de vuelta. Fue una buena cosa, pero toda la doctrina se centró en la espiritualidad y no en el cuerpo o sus necesidades. Y sin embargo, el sexo es una gran necesidad. Entonces, años después, llegó Mahoma y lo que le fue revelado completó lo anterior, dando información sobre el cuerpo, el deseo y el placer.
Entonces, ¿los musulmanes pueden usar anticonceptivos?
Sí. El Islam acepta los anticonceptivos y sí se puede y se debe hacer el amor sólo por placer dentro del matrimonio. Lo que está prohibido es eliminar un embrión que ya existe.
¿Cuál es el límite de lo correcto? ¿Acepta el Islam fantasías sexuales o sexo oral?
Se puede hacer absolutamente todo menos dos cosas: sexo anal y sexo durante la menstruación. Por lo demás, el Islam acepta el sexo oral, todo tipo de fantasías, todo tipo de palabras que el hombre y la mujer se puedan decir, vestimentas, juegos... Todo.
¿Ha tenido algún problema al hablar tan abiertamente de sexo?
Encontré problemas para hablar de sexo en todas las comunidades, no sólo en la nuestra. Se habla de sexo en cualquier programa, pero no hay programas especializados en sexo. Nunca vino nadie a decirme a la cara que le molestase el programa o lo que hago. Pero sí me han contado las opiniones de otros que dicen que hablo demasiado abiertamente del tema o que uso palabras demasiado francas. Pero si alguno  tiene algún problema, no tiene más que leer el Corán, y encontrará allí todo lo que estoy diciendo, aunque sea con otras palabras.

miércoles, 2 de mayo de 2012

JORDANIA: "El Rey no me deja ni tener una moto"


Nos juntamos en una estación de servicio de la autopista, en el sur de Ammán. Una cuadrilla de moteros llegaron haciendo rugir sus Harleys casi a la vez que nosotros. “Yo quise tener una moto y la licencia para conducirla, pero se me negó por formar parte de la oposición al gobierno”. Mohammed Saudi es un ex parlamentario jordano que se unió a las manifestaciones contra el sistema desde su comienzo, en marzo de 2011. Llegó a nuestro punto de encuentro junto con un colega suyo, antiguo militante de la OLP palestina en Jordania. “En Jordania, por razones de seguridad, sólo puedes conducir una moto si las fuerzas de seguridad te conceden el permiso para ello, así que sólo los que adoran de manera probada y comprobada al rey pueden acceder al club exclusivo de Harleys”, me cuenta.
Dejando a las motos atrás, nos subimos en su Mercedes y ponemos rumbo a la meridional ciudad de Tafile, donde al cabo de unas horas va a tener lugar la manifestación de los viernes contra el sistema. “Me gusta ir a las manifestaciones del sur porque allí es donde se dice la verdad. En Amman sólo se pide la reforma del sistema; en Tafile se pide la caída y se canta contra el rey”, afirma.
Las ciudades del sur son el lugar donde residen las tribus originarias de Jordania, a diferencia de Amman y las ciudades del norte, pobladas mayoritariamente por refugiados palestinos. Los sucesivos monarcas concedieron diversos privilegios a las tribus para asegurar cierto apoyo sobre el terreno, pero desde que el actual rey Abdallah II llevó a cabo su Plan de Reforma Económica en 2003, multitud de casos de corrupción quedaron al descubierto y, con el estallido de la primavera árabe en la región, el sur jordano decidió comenzar con sus propias protestas.  





(Manifestación en Tafile)


Por el camino, Saudi me explica que “gané las primeras elecciones parlamentarias a las que me presenté por la región de Buseira (al norte de Petra). Me volví a presentar en las siguientes elecciones, en 2010, y me hicieron perder, dijeron que por un margen de unos pocos votos. En su lugar pusieron a alguien amigo de las fuerzas de seguridad”. Le pregunto por qué: “Hacía preguntas incómodas. Una vez me di cuenta de que, a la hora de hacer los presupuestos, faltaba el 20% de los 7,5 billones de dinares recaudados en impuestos. Así que pregunté a dónde había ido ese dinero. Muchos parlamentarios me pidieron que me callase y nunca se me respondió”. En cuanto al parlamentario que ganó en su lugar, “es un pobre hombre que no tiene dinero ni para pagarse la gasolina. Eso es lo que el gobierno quiere: alguien a quien puedan controlar, que obedezca sus órdenes en cuanto le llaman al móvil”.
                Casi una hora después de comenzar nuestro viaje, llegamos al área donde se encuentra la antigua Compañía Nacional de Fosfato. “En 2005 la empresa fue vendida por 100 millones cuando costaba unos 10 billones. Dijeron que se la vendieron al sultanato de Brunei, pero de hecho acabó en manos de un familiar del rey. Un comité del parlamento llevó a cabo una investigación y recomendó llevar a todo los implicados a los tribunales, pero el parlamento votó en contra”. Saudi me explica que “es muy fácil comprar a la gente en el gobierno y yo tengo dinero para poder hacerlo y vivir cómodamente, pero no es eso lo que quiero para mi país.”
                Al poco llegamos a Al Hissa, ya en el estado de Tafile, un poblado cuyos habitantes trabajaban en su mayoría en la compañía de fosfato. Dejamos a nuestra derecha una moderna urbanización que, según Saudi, “es el lugar que se habilitó para los trabajadores de la empresa, pero ahora está vacía.”  
                Casi al final de nuestro viaje, entramos en una carretera sinuosa recientemente asfaltada que lleva hasta a Tafile. “Se han pasado 21 años construyendo esta carretera, y se da la casualidad de que en cuanto empezaron las protestas la terminaron en cuestión de unas semanas”.
                Las protestas contra el sistema (por su reforma en Ammán, por su caída en las ciudades del sur) dura ya más de un año; 22 manifestantes fueron detenidos en Tafile a finales de febrero y otros 30 en Ammán un mes después, cuando se cantaron por primera vez consignas contra el rey en la capital. A los Hermanos Musulmanes se les ha prohibido presentarse a las próximas elecciones; es el grupo de la oposición más organizado y que cuenta con el apoyo de la mayoría de los palestinos en Jordania, grupo que asciende al 70% de la población del país).
                Saudi reconoce que quiere una monarquía para Jordania, pero “no un show de un solo hombre. Tenemos un rey intocable que más bien parece un Dios; lo que quiero es una monarquía constitucional como la de Inglaterra en la que la Constitución no se cambie a cada paso. Esta debe ser un contrato entre el rey y el pueblo, no un documento que se cambie a gusto del rey para que este pueda hacerlo todo sin responsabilidades”.

lunes, 16 de abril de 2012

PALESTINA: Semana Santa en Beit Jala


La mayoría de los cristianos palestinos son ortodoxos, por lo que las celebraciones más importantes tienen lugar una semana más tarde que en España. Los scouts son los grandes protagonistas, tanto ortodoxos como cristianos.

(Para saber más sobre la Semana Santa y los cristianos en Palestina, pinchar en el link al artículo publicado en Deia: http://www.deia.com/2012/04/08/mundo/semana-santa-tras-el-muro )










domingo, 15 de abril de 2012

PALESTINA: "Querido activista: vete a Siria y déjanos seguir con lo nuestro"


Cerca de 1.500 personas, muchos de ellos activistas, se proponen visitar Palestina durante una semana para participar en actividades sociales a las que 25 organizaciones palestinas y el ayuntamiento de Belén les han invitado. No es nada nuevo; campañas similares llevan haciéndose desde hace décadas. La novedad desde el año pasado es que los activistas decidieron no mentir en la frontera y decir, como hacían antes, que son turistas, peregrinos religiosos o que quieren pasar una semana de juerga en Tel Aviv. Esta vez lo dejaron claro: “Vamos a Palestina”. ¿Una provocación? Eso podría pensarse si existiese la manera de entrar en los territorios palestinos sin tener que cruzar necesariamente por Israel. Pero la realidad es que esa manera no existe. Si uno vuela, sólo puede aterrizar en el aeropuerto de Tel Aviv. Si uno decide entrar por Tierra a través de Jordania, le reciben las autoridades israelíes, que controlan militarmente todo el valle del río Jordán. Y si uno decide entrar en barco a Gaza, los barcos de guerra israelí le impiden el paso. Los activistas pro palestinos han decidido ser sinceros, y para probar sus intenciones pacíficas, han ofrecido a las autoridades israelíes la posibilidad de que la policía los escolte hasta Belén, para demostrar que lo que dicen es verdad y que van a Palestina, no a Israel. Pero visto lo visto, las autoridades fronterizas prefieren que el que llega les mienta y les cuente una de indios sobre las razones de su viaje.
En todo caso, y como ya sucedió el año pasado, Israel ha paralizado la campaña desde el origen, amenazando a las aerolíneas con multas y enviándoles listas negras de pasajeros a los que impedir el embarque. Y a los que han conseguido llegar al aeropuerto de Ben Gurion, en Tel Aviv, se les ha recibido con el pack de arresto-interrogatorio-deportación, como ya es costumbre. Sin embargo, este año el gobierno israelí ha querido añadir un toque de sarcasmo al asunto, y ha entregado a todos los activistas esta carta (traducción más abajo), que no deja dudas sobre su postura. (Foto obtenida del blog +972)





Traducción:

“Querido activista:
Apreciamos tu elección de hacer de Israel el objeto de tus preocupaciones humanitarias.
Sabemos que había otras muchas opciones que valían la pena.
Podrías haber elegido protestar contra el salvajismo diario del régimen sirio contra su propia gente, que se ha llevado miles de vidas.
Podrías haber elegido protestar contra la brutal represión de los disidentes del régimen iraní y su apoyo al terrorismo alrededor del mundo.
Podrías haber elegido protestar contra el gobierno de Hamas en Gaza, donde las organizaciones terroristas cometen un doble crimen de guerra lanzando cohetes contra civiles y escondiéndose detrás de civiles.
Pero en vez de ellos elegiste protestar contra Israel, la única democracia de Oriente Medio, donde las mujeres son iguales, la prensa critica al gobierno, las organizaciones de derechos humanos pueden operar libremente, la libertad religiosa se protege para todo el mundo y las minorías no viven con miedo.
Por lo tanto, te sugerimos que primero resuelvas los problemas reales de la región y luego vuelvas y compartas con nosotros tu experiencia.
Que tengas un feliz vuelo.”

Sin comentarios.